Miles de personas, en su mayoría marroquíes, han cruzado a nado la frontera con Marruecos en los últimos días. Ceuta se encuentra en una situación de "emergencia" tras la llegada de más de 1.000 personas, tanto adultas como menores, durante la última semana. La mayoría de los migrantes ingresan a la ciudad por los dos perímetros fronterizos a través del mar, utilizando este método para eludir las medidas de contención establecidas en la frontera terrestre.
La llegada masiva se produce tras una sentencia del Supremo español del pasado 8 de julio que impide la devolución inmediata de las personas que entran nadando, limitando esta medida a aquellos que hayan vulnerado "los elementos de contención fronterizos establecidos". Si bien algunos expertos ven relación entre la sentencia y el aumento en las llegadas, otros señalan que este fenómeno se repite cada verano. “Lo que hay que asumir es que esto se repite, no podemos estar de emergencia en emergencia, sino que hay que dimensionar de una vez los servicios de acogida", afirma José Miguel Morales, director de Sur Acoge. La situación migratoria en Ceuta presenta un desafío constante para las autoridades españolas, quienes deben gestionar la llegada masiva de personas y garantizar su seguridad y bienestar.