La Agencia Internacional de la Energía advierte de que la recuperación insuficiente para frenar la escalada de precios debido al colapso del refino y problemas logísticos.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha lanzado una advertencia sobre la crisis del diésel, que amenaza con encarecer el transporte y aumentar la inflación hasta bien entrado el año 2027. A pesar de que la oferta de petróleo comenzó a recuperarse en septiembre, las dificultades para producir y distribuir productos de refino mantienen una tensión en el mercado que va más allá del precio del crudo en los mercados internacionales.
Los precios mayoristas del gasóleo han alcanzado máximos históricos cercanos a los 220 dólares en Europa y Estados Unidos. Aunque las cotizaciones se han reducido desde esos picos, siguen siendo prácticamente el doble de sus niveles previos a la guerra y muy por encima del precio del barril de Brent. Esta brecha evidencia una realidad cada vez más preocupante: la escasez de diésel como consecuencia de la crisis energética por la guerra en Oriente Medio amenaza con encarecer el transporte de mercancías, presionar la inflación y reducir el poder adquisitivo de los hogares.
En España, la inflación se desbocó al 4,9% en septiembre por el alza de los carburantes, lo que ratifica la necesidad de mantener las ayudas fiscales aprobadas. Los precios de los combustibles han acumulado este año una subida de más del 36%, mientras que los productos energéticos se han disparado un 27%. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados, se situó en el 3,1% interanual en septiembre, reflejando la gravedad del conflicto en Oriente Medio.
Además, la inflación ha reducido la revalorización de los alquileres para propietarios en España. Los contratos solo podrán elevarse un 2,54% frente al alza del 4,9% del IPC en septiembre, lo que castiga a los caseros al no permitirles reflejar el incremento total del coste de la vida en los arrendamientos.
Mientras tanto, en Estados Unidos, la inflación ha acelerado al 3,7% debido a los precios de la energía a causa de la guerra en Irán. El aumento de los precios de la energía ha propulsado la inflación en septiembre, manteniendo a la Reserva Federal en la senda de volver a subir los tipos de interés antes de que termine el año. Los precios de la gasolina se acercaron a los 4,50 dólares por galón a finales de septiembre, el nivel más alto en cuatro meses.
En resumen, la crisis del diésel y la subida de la inflación son problemas globales que afectan a la economía y a la vida diaria de las personas en múltiples aspectos, desde el costo del transporte y la energía hasta los alquileres y el poder adquisitivo.