La tasa anual del IPC de septiembre se sitúa en el 4,9% debido al encarecimiento de los carburantes y la persistencia del shock energético.
La inflación en España se ha disparado al 4,9% en septiembre, según los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este aumento se debe principalmente al encarecimiento de los carburantes, debido a la persistencia del shock energético provocado por la guerra en Oriente Medio. La inflación encadena tres meses consecutivos de ascensos y se sitúa en máximos de tres años, alcanzando la tasa más alta desde febrero de 2023, cuando llegó al 6%.
El gasóleo ha visto su precio aumentar un 34% en el último año, mientras que la gasolina se ha encarecido más de un 27%. A nivel estatal, la inflación del pasado septiembre es la más elevada desde febrero de 2023. Además, la inflación subyacente se sitúa en el 3,1%.
En respuesta a esta situación, el Ministerio de Economía ha confirmado que se mantendrá la rebaja fiscal de 20 céntimos por litro en la gasolina y el diésel a partir del 1 de noviembre, como parte del tercer paquete de protección a familias y empresas afectadas por el conflicto en Oriente Medio. Este paquete de medidas debe ser convalidado esta semana por la Diputación Permanente del Congreso.
A nivel regional, la inflación también ha sido significativa. En Málaga, por ejemplo, la tasa de inflación se sitúa en el 4,9%, la mayor subida de precios desde abril de 2023. En Aragón, la inflación se situó en el 4,4% en septiembre, aunque cinco décimas por debajo de la media nacional.
La crisis del diésel, por su parte, amenaza con encarecer el transporte y aumentar la inflación hasta 2027, según advierte la Agencia Internacional de la Energía. Los precios mayoristas del gasóleo alcanzaron máximos históricos cercanos a los 220 dólares en Europa y EE UU, lo que supone un aumento significativo en comparación con niveles previos a la guerra.
Por otro lado, la inflación también ha reducido la revalorización de los alquileres para propietarios. El índice de referencia para la actualización anual de los contratos de arrendamiento (IRAV) se situó en el 2,54% interanual en septiembre, casi la mitad del 4,9% en el que se dispararon los precios. Esto significa que los propietarios no podrán reflejar el incremento total del coste de la vida en los arrendamientos.