El Tribunal Supremo ha aplicado la amnistía a cuatro líderes independentistas condenados por el referéndum ilegal del 1-O: Oriol Junqueras, Dolors Bassa, Jordi Turull y Raül Romeva. La decisión ha sido celebrada por los partidos independentistas, mientras que el gobierno español y catalán han mostrado su satisfacción.
El auto del Supremo pone fin a una larga batalla judicial, iniciada tras la resolución del Tribunal Constitucional que obligó al alto tribunal a aplicar la amnistía. El fallo ha generado controversia, con el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, acusando al Supremo de "invadir" su jurisdicción.
El secretario general de ERC, Oriol Junqueras, ha calificado la decisión como una "victoria" y un retorno de la política a su terreno. Por su parte, el expresidente Carles Puigdemont ha celebrado la amnistía como un "fin a una injusticia".
Los partidos independentistas catalanes han visto en la amnistía una victoria definitiva, esperando que se extienda también a otros líderes del procés como Puigdemont, Toni Comín, Lluís Puig, Josep Maria Jové y Lluís Salvadó.
El choque institucional entre el Supremo y el Constitucional se ha intensificado con este auto, evidenciando la fragilidad del sistema judicial español en momentos de fuerte polarización política.